¿Por qué es recomendable colgar los jamones ibéricos?

Comparte la noticia:

Al entrar a una charcutería, a un supermercado o a un restaurante, y echamos la vista hacia los jamones ibéricos, siempre nos encontramos con una situación que se repite una y otra vez. ¿Te haces una idea? Exacto, siempre están colgados del techo, pero, ¿a qué se debe esto?

Nosotros somos conscientes de esta situación y de que genera controversia, y por ello hemos querido aprovechar este post para aclararte todas estas dudas. Presta atención y toma nota.

Aroma

La primera de las razones es que al estar colgados del techo, el aroma de los jamones ibéricos es todavía mayor, y es que de hecho, aunque posiblemente no te hayas dado cuenta, cuando llegas al espacio en el que están situados los jamones, el olor es sencillamente espectacular.

Y es que un elemento indispensable del jamón ibérico es su aroma sin ninguna duda, y al colgarlos su olor se intensifica enormemente.

Historia

La otra razón es meramente histórica, y es que desde el origen del jamón, allá por el siglo XIV, cuando aparecieron los jamones en la Península Ibérica, con el objetivo de optimizar el espacio, así como facilitar su acceso a ellos, se comenzó a colgarlos del techo.

Otra razón histórica, tal y como nos aseguran en la tienda online https://jamonalia.es/ , es que los judíos que se quedaron habitando en nuestro territorio, con la intención de pasar desapercibidos y hacerse pasar por cristianos, colocaban cerdos por todas partes, colgándolos del techo para así aumentar su visibilidad.

Control de la humedad

El jamón ibérico es un alimento muy delicado que necesita mucho mimo para no perder ninguna de sus propiedades, especialmente durante el proceso de curación, que resulta clave para que obtengan el máximo sabor.

De esta manera, al colgar los jamones ibéricos del techo, favorecemos su ventilación, consiguiendo reducir los niveles de humedad que contiene el jamón, y eliminar el exceso de grasa acumulada, lo que se traduce en un sabor sencillamente espectacular.

Y además de estar colgado, los expertos recomiendan que los jamones siempre permanezcan en algún lugar seco, oscuro y con una buena ventilación, ya que de esta manera resulta más sencillo conservar su sabor y alcanzar el punto de secado ideal.

La importancia de la chorrea

Igual que te has fijado en que en la mayoría de lugares los jamones están colgados del techo, seguro que también te has fijado en que habitualmente acostumbran a llevar como una especia de sombrerito, que suele ser de color blanco, y cuyo nombre es el de chorrera.

La chorrera es un elemento cuya función principal no es otra que recoger la grasa acumulada en exceso que acaba goteando por debajo del jamón, manteniendo así el jamón, además del suelo, en las mejores condiciones.

De modo que ya lo sabes, cuando vuelvas a acudir a un supermercado y veas los jamones ibéricos colgados del techo, ahora ya sabes por qué. Además, en caso de que tengas un restaurante o una despensa en la que guardes jamones, ya no te quedará ninguna duda a la hora de buscar un lugar en el que colocarlo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *