¿Cómo ampliar la memoria de tu ordenador de forma correcta?

La memoria RAM es la memoria volátil usada por el ordenador para realizar las tareas. Los datos contenidos en ella se borran cada vez que se apaga el ordenador por lo que es reescrita y leída constantemente.

Es el componente en el que primero piensas cuando quieres ampliar o renovar tu equipo, pero debes saber qué aporta la memoria RAM al rendimiento del ordenador, qué tipos de memorias existen actualmente en el mercado y qué tener en cuenta a la hora de elegir la más adecuada. También debes meditar si es conveniente realizar el cambio tú mismo o llevarlo a una tienda donde realicen un mantenimiento informático.

Cuánta memoria necesito

Lo primero que debes plantearte es cuanta memoria RAM necesitas. Si eres un usuario básico que solamente realiza edición de documentos y navegas por internet te puedes plantear la ampliación de la memoria en 4 GB (hoy en día la cantidad total de memoria ideal para este caso es de 8 GB).

Si por el contrario eres un usuario profesional o un gamer habitual, la cantidad total de memoria recomendada sería de 16 GB. Pero todo dependerá sobre todo del presupuesto que tengas y del tipo de programas que utilices (todos los programas tienen especificaciones sobre la memoria mínima requerida y la memoria ideal para un correcto funcionamiento).

Una forma de saber qué cantidad de memoria RAM es necesaria es analizar el uso y rendimiento que actualmente tiene tu equipo. Los sistemas operativos cuentan con herramientas para realizar este análisis (el monitor de actividad o bien el administrador de tareas).

Capacidad máxima de memoria

Es uno de los datos más importantes que debes tener en cuenta cuando te planteas realizar una ampliación de memoria. No tiene sentido que compres más memoria de la que el sistema operativo soporta, ya que la memoria extra se perderá.

La capacidad viene limitada por tres factores. El primero es el número de ranuras disponibles en la placa base. El segundo es el modelo y el chipset con el que cuente la placa base. El tercer factor es el límite que establece el propio sistema operativo (este límite se puede consultar en las propiedades del equipo).

Tipos de memoria

Hay que tener muy en cuenta qué tipo de memoria soporta nuestra placa base (especificado siempre en el propio manual de la misma).

A día de hoy, la memoria de referencia en el mercado es la DDR4, aunque algunos equipos más antiguos pueden soportar como máximo la DDR3 o incluso la DDR2. Es fundamental que te asegures bien, ya que entre ellos no son compatibles por tener distintos tipos de conexiones.

Velocidad de la memoria

Es otra de las características que debes tener en cuenta y que se mide en MHz.

En teoría a más MHz mejor rendimiento, pero realmente no es así. Será la placa base nuevamente quien limite esta característica con su frecuencia de trabajo. Ten en cuenta que, si eliges una memoria con una frecuencia superior a la soportada, estarás pagando dinero extra que el ordenador no estará aprovechando.